viernes, 2 de enero de 2015

Increible..!!! Conocer los síntomas de un Higado enfermo podría salvarle la vida

Saber reconocer los síntomas de una enfermedad hepática puede salvar su vida. Como ocurre  con tantas enfermedades, la  enfermedad del hígado, si se detecta a tiempo, puede atajarse y curarse, su hígado puede recuperarse por completo, creando nuevo tejido sano para reemplazar cualquiera que haya sido dañado, siempre y cuando no se  haya dejado avanzar demasiado a la enfermedad, de ahí la importancia de conocer cuáles son las señales de advertencia que hay que tener en cuenta.



Un órgano y una glándula
El hígado es el órgano interno más grande (y también la mayor glándula interna) que usted tiene en su cuerpo. En un adulto sano, un hígado normal pesará alrededor de entre 1.3 y 1.6 kg y  desempeña un papel crucial en una serie de funciones del sistema corporal.
Las funciones del hígado
Las principales funciones del hígado son las de desintoxicar la sangre, y sirve para mejorar su sistema digestivo mediante la creación de la bilis, que ayuda a descomponer las grasas que se consumen en trozos pequeños, haciéndolos más fáciles de absorber para su intestino delgado. Pero eso no es todo, a continuación se le muestra un resumen de lo que hace el hígado por usted:
– Desintoxica la sangre, filtrando las sustancias nocivas y no deseadas como pueden ser las drogas y el alcohol.
– Produce bilis para ayudar a la digestión.
– Almacena algunas vitaminas y hierro de su cuerpo.
– Almacena la glucosa.
– Convierte la glucosa en azúcar, y el cuerpo la utiliza cuando los niveles de azúcar del cuerpo se agotan.
– Procesa la hemoglobina, insulina y una variedad de otras hormonas.
– Convierte el amoníaco en urea; un ingrediente esencial para mantener un metabolismo saludable.
– Elimina los glóbulos rojos viejos eliminandolos en la materia fecal que normalmente dandole su caracteristico color marrón. Por eso, cuando las heces se decoloran (es decir, no son marrones), puede ser un indicio de que hay algo que no está bien con su función hepática.
Es muy importante ser capaz de detectar e interpretar los primeros síntomas de una enfermedad hepática.
La enfermedad hepática puede deberse a muchas causas:
– Sus células pueden estar inflamadas, como ocurre con la hepatitis.
– El paso de la bilis puede obstruirse, como en la colestasis.
– Una acumulación de colesterol.
– El flujo de sangre al hígado puede estar dañado.
– El tejido del hígado puede estar atacado y dañado por toxinas.
– El abuso de alcohol y la cirrosis del hígado.

La causa más común de la enfermedad hepática en América del Norte es el abuso del alcohol. La etapa final de la enfermedad hepática (cuando el hígado sufre graves cicatrices y no se puede regenerar el tejido de reemplazo), se conoce como cirrosis del hígado, y esto es responsable de aproximadamente 25.000 muertes al año en América del Norte.
Los síntomas más frecuentes y comunes de la enfermedad del hígado incluyen:
– Mal aliento.
– Círculos negros debajo de los ojos (ojeras)
– Mal olor corporal.
– Manchas marrones en la piel.
– Lengua sucia.
– Heces decoloradas.
– Aspecto facial deteriorado
– Palmas de las manos y plantas de los pies inflamados.
– Ojos hinchados.
– Ictericia: color amarillo de la piel que a menudo también se manifiesta en la parte blanca de los ojos.
– Náuseas.
– Dolor en el cuadrante superior derecho del abdomen.
– Aumento de la tendencia a sudar excesivamente.
– Algunas personas también sufren de fatiga y pérdida de peso.

Estos síntomas de enfermedad hepática se relacionan con la enfermedad hepática en general, pero también hay muchas enfermedades distintas y específicas, que afectan al hígado, y cada una de ellas tiene sus propios síntomas específicos.
Los cálculos biliares
Los síntomas de la enfermedad hepática  están asociados con los cálculos biliares, incluyen dolor en el cuadrante superior derecho del abdomen; vómitos, (después de haber comido algo graso o alguna comida grasosa); y si la propia vesícula biliar se infecta, también puede provocar fiebre.
Cirrosis del hígado
Es una enfermedad hepática que progresa y llega hasta la etapa de la cirrosis, a menudo aparecen los siguientes síntomas:
– Tendencia a tener moretones con mayor facilidad. Esto es debido a que el hígado ya no es capaz de coagular la sangre de manera eficiente.
– Picazón. Es el resultado de las sales biliares que se depositan en la piel y puede causar picor.
– Pechos masculinos agrandados. Esta es una condición conocida como gynecomatia y puede estar provocada por la alteración del equilibrio de las hormonas sexuales, y un aumento en la hormona estradiol en particular.
– Disfunción eréctil. La alteración del equilibrio de las hormonas sexuales también puede dar lugar a una reducción del deseo sexual y causar que los testículos se encojan.
– Sentirse confundido. Los sentimientos de confusión pueden surgir cuando los niveles de amoníaco en la sangre son demasiado altos. Este amoníaco se elimina normalmente de la sangre cuando el  hígado está sano, pero cuando está en peligro la salud del hígado, el paciente puede experimentar sentimientos de confusión.
– Sentimientos de letargo. Esto también es potencialmente provocado por el aumento de amoniaco en sangre.
– Disminución en el tejido muscular. Una enfermedad hepática comprometida también reducirá su producción de proteínas, y esto puede conducir a la pérdida de músculo.
– Venas del estómago inflamadas. Debido al aumento de la presión de la sangre con un hígado cirrótico, el flujo de sangre que recibe el hígado puede estar comprometido. Esto puede dar lugar a una inflamación de las venas alrededor del área del estómago.
Metabolizar las grasas de manera inadecuada
Otro de los síntomas principales de la enfermedad hepática es metabolizar las grasas de manera anormal, esto puede manifestarse de las siguientes maneras:
– Niveles elevados de colesterol LDL y los triglicéridos, al mismo tiempo que disminuyen los niveles de colesterol HDL.
– Hipertensión o presión arterial causada por los vasos sanguíneos que quedan bloqueados por los depósitos de grasa. Esto también puede potencialmente conducir a un accidente cerebrovascular y a un ataque cardíaco.
– Tumores grasos y desarrollo de linfomas en la piel.
– Aumento significativo de peso que podría conducir a la obesidad.
– Dificultad para perder peso, a pesar de estar a dieta.
– Metabolismo lento.
– Estómago hinchado.
– Aparición de celulitis
-Desarrollo de un rollo de grasa alrededor de la parte superior del abdomen.
-Problemas con el sistema digestivo.
Los síntomas de la enfermedad hepática también pueden manifestarse en relación al sistema digestivo y pueden incluir cosas como:

– Estreñimiento
– Hemorroides
– Indigestión y / o reflujo.
-Incapacidad para tolerar el alcohol
– Incapacidad para tolerar alimentos grasos.
– Síndrome del intestino irritable.
– Síntomas relacionados con los niveles de azúcar en sangre
Los síntomas de daño hepático que se relacionan con el azúcar en la sangre incluyen cosas como:
– Desarrollo de un deseo de comer cosas dulces.
– Niveles inestables de azúcar en la sangre, también conocido como hipoglucemia.
– El inicio, en edad avanzada, de diabetes tipo II.
– Síntomas relacionados con su sistema inmune
La mala salud del hígado también puede afectar el sistema inmunitario en cuyo caso los síntomas de la enfermedad hepática a tener en cuenta son:
– Desarrollo de nuevas alergias, como el asma, fiebre del heno y urticaria.
– Picazón excesiva.
– Desarrollo de erupciones en la piel.
– Un aumento en la incidencia de la enfermedades autoinmunes.
– Desarrollo de fibromialgia
– Un aumento en la incidencia de infecciones virales y bacterianas.
Detectar los síntomas de daño hepático puede darle a su hígado la oportunidad de recuperarse.
La salud de su hígado es esencial para llevar un estilo de vida saludable. El poder del hígado para curarse por sí mismo es bastante sorprendente si la enfermedad se detecta pronto, por eso es muy importante  saber cuáles son los síntomas posibles de la enfermedad hepática como se mencionó anteriormente.

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