lunes, 13 de octubre de 2014

ESTAS COMETIENDO UN GRAN ERROR AL MORDERTE LAS UÑAS EL PELIGRO Y LOS PROBLEMAS DE SALUD QUE SUELEN CAUSAR ESTE DEFECTO


Si estás leyendo estas líneas, probablemente te muerdas las uñas o conozcas a alguien que lo haga. Sea lo que sea es muy posible que te ponga nervioso y en algún momento hayas intentado evitar hacerlo o le has hecho ver a tu conocido que debería dejar a un lado este hábito tan negativo.


En un lenguaje más científico se denomina onicofagia. Es una manía nerviosa que afecta a más personas de las que a simple vista puede parecer y es más habitual verla en el sexo masculino y durante la infancia. Los motivos por los que una persona se muerde las uñas son muy diversos: nervios, problemas (tanto internos como externos) o, incluso, la necesidad del autocastigo.
Más allá de ser una costumbre antiestética e incómoda, la onicofagia incide negativamente en nuestra salud. La doctora en Medicina Rochelle Togerson ha indicado en la versión estadounidense del Huffington Post que puede aumentar el riesgo de contraer resfriados y otras enfermedades.
Pero este no es el único aspecto negativo, ya que es muy habitual que las personas que se muerden las uñas sufran paroniquia, más conocida como ‘uñazo’. Esta es una inflamación en la piel que se sitúa en la zona inmediatamente inferior a la uña. Este molesto y desagradable bulto rojizo además de ser doloroso, puede segregar pus y suele surgir tras una infección bacteriana.

Los dedos, fuentes de bacterias
La gran cantidad de bacterias que se acumulan en esta zona de las manos es un poderoso motivo para dejar a un lado este vicio. Weill Cornell, miembro de la American Acadamy of Dermatology y experto en problemas en trastornos de uñas en el Weill Cornell Medical College ha señalado en la revista Time que es muy habitual la presencia de enterobacterias en los dedos. Dentro de esta familia destaca la Salmonella y E. Coli, causantes de numerosos problemas en nuestra salud.
Por si estos no fueran suficientes valedores para dejar de morderse las uñas, Torgerson añade otro problema: afecta negativamente a nuestra salud bucodental. Este es un aspecto muy a tener en cuenta, practicar este hábito es muy dañino, ya que desplaza a nuestros dientes de su lugar idóneo y daña el esmalte.

Tienen que tener especial cuidado aquellas personas que tienen verrugas en las manos porque eleva el riesgo de que aumente la propagación por el resto del cuerpo y manos. En palabras de Chris Adigun, dermatólogo del Langone Medical Center de la New York University, las verrugas nacen a partir del virus de papiloma humano (VPH) y tener la boca constantemente cerca de una, eleva el riesgo de que el VPH se extienda a la boca.
Parece claro que morderse las uñas no es ‘buen negocio’, pero cómo evitarlo. Hay muchos trucos. En la versión digital del magacín Womens Health proponen cuatro consejos.
  1. Ser consciente de cuándo te muerdes las uñas: en muchas ocasiones se empieza de forma inconsciente, por lo que es necesario vigilarlo. Si no puede uno solo, quizá haya que pedir ayuda al entorno para que avisen cuando se haga.
  2. Mantener las uñas bien cuidadas: cuando las uñas están en peor estado, aumenta la tentación de morderlas. Hay que cerrar todas las puertas posibles para que no entre de nuevo el vicio.
  3. Utilizar productos especializados: hay esmaltes que tienen un sabor desagradable con el único propósito de evitar caer en la tentación.
  4. Encontrar una mejor forma de combatir el estrés: cada maestrillo tiene su librillo y el de Torgerson se centra en la idea de que morderse las uñas es un método para canalizar o aliviar el estrés, por lo que habrá que buscar otro para combatir la tensión y no dañar a nuestro organismo.

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